Nadia es la mitad de la bitácora Travel the life, un blog de viajes y lifestyle. Junto a su pareja ha visitado más de 30 páises y vivido en cuatro de ellos.

Es una mujer amante de la buena mesa, la originalidad a la hora de vestir y de los hoteles donde pasar unas vacaciones inolvidables. En esta entrevista nos cuenta un poco más de ella y de su modo de moverse por el mundo viviendo la vida. ¿Te gusta su estilo de viaje? ¡Seguro que si!

Viajar viviendo la vida

¿Cuál es tu estilo de viaje?

No es fácil responder con concreción a esta pregunta, pues no tengo un único estilo de viaje, es más puedo decir que mis tipos de viajes han ido cambiando con el paso del tiempo. Al principio cuando visitábamos a los amigos de erasmus o similar, las ansias de descubrir mundo eran tantas que me importaba poco donde dormía y que comía. Pero ahora veo los viajes como parte del ocio necesario para mi bienestar personal y entonces prima mucho mas la comodidad. También ha cambiado mi modo de vivir los viajes, antes no concebía dejar un museo o un monumento sin visitar. Y ahora con lo que disfruto más es haciendo inmersión cultural, lo que incluye gastronomía, salir en lugares frecuentados por locales, conocer gente, etc. Esto implica que además de alojarnos en hoteles o resorts lujosos nos hospedamos también en sitios más “terrenales”. Como hicimos en las casas particulares en Cuba o en una isla local de Maldivas. En ambos sitios también nos quedamos en resorts en la playa y para mi es la combinación perfecta!!

¿Qué cosas no faltan nunca en tu maleta?

¡¡¡Una larga lista de cosas!!! Creo que tengo demasiadas cosas que considero indispensables cada vez que hago la maleta. Intento reducirlas pero no me funciona. Así que siempre llevo absolutamente todos los productos de higiene personal y maquillaje que uso, una o dos ropas para cada día, otro par de zapatos, otro abrigo y otro bolso además de los puestos mínimo, cámaras, portátil, cargadores y un largo etcétera.

De todos los hoteles que conoces, ¿de cuál tienes tan buen recuerdo que volverías sin dudar?

Pues aunque he estado en bastantes resorts a los que volvería cada año, no sé por qué tengo muchas ganas de volver a un hotelito de París (29 Lepic) que me dejó enamorada por su autenticidad parisina. Y estando en pleno Montmartre cerquita de la cafetería de Amelie, y a unos pasos del Moulin Rouge nos hizo integrarnos perfectamente en el entorno. ¡Así que tenemos pendiente volver seguro!

¿Nos cuentas que buen restaurante de tu ciudad recomiendas a todo aquel que te pregunta?

Pues todo depende de lo que la gente busque, normalmente en Málaga la gente quiere “pescaito” o tapas así que para lo primero recomendamos más bien una zona, Pedregalejo donde comer auténticos espetos de sardinas. Y para tapas hay muchísimos en el centro desde el archiconocido El Pimpi u otros cercanos como uno de nuestros favorito, Casa Lola. Pero si hablamos de un restaurante para una gran ceno o almuerzo, ahora sin dudar un Estrella Michelin bastante asequible y con una calidad suprema, el restaurante El Lago de Marbella.

De todos los destinos que has visita, ¿con cual te quedas para una escapada en pareja?

Vuelvo de nuevo a Paris, pero una escapada para disfrutar de sus barrios, de sus cafeterías, de sus ostras y sus escargots, todo lo más alejado posible de los sitios turísticos. Salvo para tomar una copa de champagne con un picnic viendo el encendido de la Torre Eiffel. Y también para disfrutar como niños en Disney. Nada original!

¿Tienes algún secreto para el cuidado de la piel cuando viajas en avión? Tantas horas de vuelo suelen pasar factura…

Agua, agua y más agua. Y crema hidratante de todo tipo antes, durante y después.

¿Qué factores hacen que al organizar un viaje te decantes por un alojamiento u otro?

Primero la opinión de otros viajeros, ya sean otros blogueros, las revisiones de Tripadvisor o similar. Y luego relación calidad precio, entendiendo por calidad desde la localización, servicios, facilidades y comodidad y lo moderno o reformado que esté. También en algunas ocasiones evito reservar alojamiento donde no haya posibilidad de cancelación gratuita.

Y por último, ¿nos cuentas cual es ese capricho viajero que te has dado alguna vez?

Pues por ejemplo en nuestro último viaje a New York decidimos integrarnos con los newyorkers más chics y fuimos a sus brunchs  con champagne, cenas lujosas con jazz y otras cena con espectáculo que dejaron temblando la Visa. Pero solo se vive una vez y ya habíamos vivido en Nueva York hace tiempo de un modo más austero. Así que ahora tocaba pegarse el lujo!