Viajar sola después de viajar acompañada

Volver a viajar sola después de viajar acompañada

A veces, en la vida, se presentan circunstancias de todo tipo en las que una mujer decide viajar sola. En algunos casos, muchas de nosotras, hemos viajado solas durante la juventud, después comenzamos a viajar acompañadas, de amigos, parejas, hijos… Pero estas situaciones pueden volver a cambiar, las motiviaciones son otras y decies que quieres o tienes que volver a viajar sola de nuevo. A veces por necesidad, otras por «imposición», por gusto, por decisión… ¿Cómo volver a viajar sola después de un tiempo viajando acompañada?

*El texto nace de la charla que di en BTheTravelBrand con el mismo título.

Volver a viajar sola después de viajar acompañada

¿Por qué viajar sola de nuevo?

Viajar solo te permite hacer cosas que en otras circunstancias no harías. Te uelves más atrevida, te sueltas y pruebas a hacer eso que no habrías hecho acompañada. Probablemente estando sola pierdes esa vergüenza autoimpuesta del ¿Y si no lo hago? ¿Y si me echo para atrás? Cuando estás sola solo te tienes que preocupar de ti misma y de lo que tú pienses en ese momento. Incluso las menos atrevidas, tomamos impulso y hacemos cosas para las que aparentemente nunca tuvismos el valor suficiente.

Conocer gente es otra de las motivaciones o consecuencias de viajar solo. Cuando estás sola eres más propensa a hablar con otras personas. Por un lado están los lugareños, las personas que viven en el lugar al que viajas, ellos están ahí, dispuestos a ayudarte, a sonreirte, a echarte una mano si es necesario. Entablas relaciones humanas muy interesantes, conoces culturas y eliminas distancias. Pero esto también vale para los connacionales, cuando viajas y te encuentras un grupo de españoles haces piña. Te cuentas historias, experiencias en ese lugar, te dan consejos y opiniones, es siempre una buena forma de conocer lo que hacen las personas que están en tu situación y de comentar.

Otra de las cosas fundamentales para volver a viajar sola es la sensación de libertad. Esta libertad que va más allá de la libertad propia de un viaje. Tienes todo el tiempo del mundo para dedicarlo a hacer lo que quieras y cuando quieras, no te sientes presionada para disfrutar de un lugar dos horas, tumbarte a ver un atardecer o levantarte una mañana super tarde porque estabas super a gusto en la cama. Esta libertad, además, te permite ser más consciente de dónde estás, de lo que haces y de lo que quieres hacer durante el viaje. Sueles estar más atenta ante imprevistos y más despierto ante cualquier situación. Eres tú la que toma las decisiones sobre el camino, la persona que define y decide una ruta o el horario. Por esto mismo, aprendes a ser más responsable.

Viajar solo ayuda a vencer las inseguridades y los miedos. Es una experiencia de superación, no hablo de ser valientes y decidir irse a la selva amazónica a luchar contra caimanes. No, esa no es la superación. La superación es salir de esa zona de confort donde nos encontramos tranquilos y seguros, simplemente porque ese paso te da adrenalina, te hace volver a sentir esa chispa que a veces nos falta en la rutina.

Ahora bien, estas son las razones que cualquiera puede encontrar para viajar solo o sola, sin embargo, cuando tienes que empezar de nuevo te surgen otras dudas, cómo hacerlo?

¿Cómo viajar sola de nuevo?

La calma: para mí es el principio básico de todo viaje, sola o acompañada, pero sobre todo cuando quieres empezar de nuevo. Hazlo con toda la tranquilidad del mundo, según te pida el cuerpo, habrá personas que lo hagan a lo grande, decidiendo tomar un año sabático o seis meses. Lo harán a través de lugares exóticos, Asia, América o paraísos perdidos y lejanos. Es una opción perfecta, hazlo. Pero otras personas necesitaremos empezar poco a poco. Y esta otra opción también es magnífica. Puedes irte cerca, aquí mismo, un día o dos a la Sierra de Madrid, a Girona, a Segovia o a Toledo. Lo importante es que cuando decidas volvera a viajar sóla lo hagas con toda la calma del mundo tal y como a ti te apetezca. No lo hagas como una gran empresa o teniendo unas grandes metas y pretensiones. Esto no es no ser ambicioso, es simplemente tomarlo con tranquilidad.

Elige un lugar que te motive especialmente.  Por la misma razón que hacerlo con toda la tranquilidad del mundo el lugar a donde vayas es fundamental. Un lugar que llame tu atención especialmente, un lugar que por lo que sea nunca hayas podido ir. A algunas personas les motiva un viaje a la naturaleza, a otras la relajación en la playa, algunas prefieren perderse por una ciudad europea… Sea cual sea la motivación por ese lugar hará que lo disfrutes y que el motivo de tu viaje sea un gran punto de partida.

Todo esto implica que seas consciente de lo que quieres hacer, responsable de tu decisión y de ti misma. Es decir, no hace falta salir corriendo al destino más exótico del mundo porque sea una imposición, no, si no te vas a sentir bien contigo misma no lo hagas. En eso radica el viaje sola y empezar de nuevo, en que no haya cargas, que no haya ningún tipo de imposición más que las necesidades de viajar de nuevo y sin miedos.

Viajar sola de nuevo ¿por qué no?

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