Trucos para elegir un buen vino

Trucos para elegir un buen vino

Elegir un buen vino es siempre un detalle de elegancia en una cena romántica, de buen gusto en una comida de negocios o, incluso, de aventura en una escapada enológica con amigas. A las chicas nos gusta el vino, fuera los complejos, porque si te gusta el vino como a nosotras no soportarás que en los restaurantes a la hora de escogerlo le den siempre la carta a ellos. Nos deshacemos de los mitos y te damos unos consejos para elegir un buen vino y estar a la vanguardia en este mundillo.

Cómo elegir un buen vino

La base de la elección de un buen vino está tanto en tus gustos como en la combinación con los platos que vayas a tomar. El mundo del vino es muy amplio y siempre es bueno tener unas referencias básicas a la hora de escoger el caldo rey de tu mesa.

Uno de los puntos a tener en cuenta a la hora de elegir un buen vino es cuál es el plato al que va a acompañar. El maridaje de vino y comida es esencial cuando nos decantamos por uno o por otro. Ólvidate de la máxima “El vino blanco es para pescado y el tinto para carnes”, elige maridando correctamente pero también en base a tus gustos. Los pescados no tienen porqué estar acompañados siempre de vinos blancos, pescados con cuerpo como el salmón o el bonito pueden tomarse con tintos o con vinos rosados. Si se trata de mariscos del norte puedes elegir entre algunos de los mejores vinos gallegos, un vino ribeiro, un albariño como el tradicional Mar de Frades o un Louro Do Bolo (D.O. Valdeorras), de la bodega de Rafael Palacios. En ellos encontrarás el compañero perfecto para cualquier mariscada. Un buen guiso de pescado, como una merluza a la bizcaina o un pescado asado tendrán un maridaje perfecto con un blanco fermentado en barrica, con más cuerpo, como un chardonnay, como Chivite (Navarra) o un sauvignon blanc, como el Rueda de Marqués de Riscal.

Las carnes rojas o la caza siempre encuentran la combinación perfecta con un vino tinto. Un vino con cuerpo, como un crianza o reserva de las D.O. Ribera del Duero o Rioja es el complemento perfecto para un chuletón de ternera o una buen guiso de carne. Mi recomendación personal, en este caso, va para dos tintos muy interesantes, un tradicional Muga (D.O. Rioja) o La Vieja Zorra, uno de los vinos con más proyección de la Sierra de Francia, cuyo origen está en uno de los pueblos más bonitos de Salamanca.

Ahora bien, si te preguntas ¿qué hago con el pollo? La respuesta es lo que quieras, esta carne blanca te permite numerosas combinaciones, dependiendo de su eleboración. Un pollo asado, con cebolla, con especias puede ir perfectamente acomañado de un rosado o de un vino tinto joven. Mientras que si el pollo está guisado con patatas, hongos o setas, puede acompañarse de vinos más robustos como un tinto crianza. No excluyas un vino blanco si lo prefieres, nunca combina mal con un asado de pollo al horno con limón y tomillo.

  elegir un buen vino

Las pastas y los arroces admiten una gran variedad de vinos, siempre relacionados con los ingredientes con los que se hayan eleborado. Una paella o una pasta con marisco es ideal para tomar con un blanco frescos, mientras que una pasta con carne como la boloñesa o un arroz con setas puede ir maridado con un tinto o un rosado. Lo mejor ante estos platos es decantarse por los gustos propios, no sólo se trata de quedar bien en el momento de elegir un buen vino, sino también que lo tomemos con gusto.

Calidad no es siempre precio

No mires el precio, obviamente muchos vinos buenos son caros, pero no todos los vinos económicos son malos. Hay muchos vinos de buena calidad que se pueden encontrar por un precio asequible en el supermercado y que te sorprenderán en la mesa. A la hora de elegir un vino en un restaurante déjate guiar por el metre o soumiller si lo hubiera, un buen restaurante nunca va a intentar venderte el vino más caro, sino que va a responder correctamente a tus gustos y necesidades. Si estás en el supermercado no búsques solo el precio más caro a la hora de decantarte, hay vinos muy interesantes por menos de 10€, entre ellos:

  • Si estás en Madrid te será muy fácil encontra Las Retamas, un vino afrutado y con bastante caracter D.O. Madrid de la Bodeja El Regajal de Aranjuez.
  • Si apuestas por el tinto encontrarás en Puelles un vino de alta calidad y muy buen precio. Un Rioja de variedad tempranillo cuya añada 2008 es realmente buena.
  • El verdejo de José Pariente, un blanco D.O. Rueda fresco y elegante es un triunfo por menos de 10€.

Hay numerosas aplicaciones para móvil que te ayudarán a la hora de elegir un buen vino. Estas aplicaciones permiten escanear fácilmente la etiqueta de un vino y a partir de ella te darán toda la información sobre la añada, la bodega, el precio recomendado y diversas opiniones vertidas en la app. Déjate aconsejar por ellas, son una amiga para esta ocasión. Las etiquetas son siempre aliadas para la elección del vino, en ellas encontrarás buena información sobre todo lo referente al vino que tienes entre manos: el tipo de uva, la variedad, la región en la que está elaborado y el año de coseña. Si tienes gustos concretos sólo esto ya te dará muchas pistas para elegir un vino que te puede gustar. La añada es fundamental, siempre hay que saber cómo fue y una aplicación te dará pistas sobre ello.

Elegir un buen vino

Tus gustos o los de tus acompañantes priman sobre todo lo demás en esta elección. Poco a poco tendrás que descubrir si prefieres un vino joven o un vino con cuerpo y estructura. Los aromas a madera, cítricos, frutas del bosque, especias, etc. son componentes que te darán pistas sobre el vino,  al igual que su color, quizá paja o dorado para los blancos, carmesís o burdeos potentes copan la gama cromática de los tintos. Todo ello conforma el mundo del vino y serás tú la que defina poco a poco esas preferencias. Además, el vino no es solo vino, hoy por hoy hay numerosos productos hechos con vino, cursos y catas o incluso bodegas con spa que siempre es interesante conocer.

En resumen, es básico que el vino que vas a elegir se ajuste a lo que vas a acompañar, sin embargo, tus gustos son fundamentales. Si prefieres un joven, un crianza o un reserva decántate por el que más te guste, tu criterio es fundamental. Si te gusta el vino dedica tiempo a conocer todas las variedades, sus perfumes, colores y los sabores, porque estos serán capaces de llenar todos tus sentidos. No tengas miedo a probar ya que solo así conseguirás crear tu gusto y preferencias en este mundo. Y piensa, para gustos hay vinos y el mundo del vino y del paladar es siempre muy subjetivo.

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