Faros de Galicia

Los faros de Galicia dan buena muestra al visitante de su vinculación con el mar. Estas torres vigías y salvadoras ejercen también una fascinación singular en la gente de tierra adentro. Hoy os traemos un buen puñado de faros para guiaros en vuestros próximos recorridos por las hermosas tierras gallegas.

Faros de Galicia para visitar

Torre de Hércules

En toda selección de faros de Galicia no puede faltar este símbolo de la ciudad de A Coruña y Patrimonio de la Humanidad. Hunde sus orígenes en la época romana de aquella Hispania que fue una de las provincias más preciadas. Se levantó en el siglo I  y es el único faro romano que continúa cumpliendo su función tantos años después.

Era el «Farum Brigantium», así lo llamaban los romanos ya que la ciudad de Brigantia (germen de A Coruña) era la más cercana. Tenía que guiar a los barcos que venían de la ruta trazada desde el estrecho de Gibraltar en dirección norte. Poco a poco y con la caída del Imperio se empezó a deteriorar, usándose sus piedras (como tantas otras veces) para edificar casas. ¡Qué de maravillas nos dejaron los romanos tras su paso por aquí!

La Torre de Hércules se encuentra perfectamente integrada en la ciudad de A Coruña y forma parte de su perfil urbano, además de ser su símbolo más conocido. Conviene visitarla con calma y entrar dentro, para apreciar los diferentes estratos constructivos. Además, podemos entrar en el Centro de Interpretación y de recepción de visitantes para aprender mucho más sobre esta torre que parece no inmutarse ante los estragos del tiempo.

faros de galicia

Faro de Fisterra

Y seguimos con los romanos, que denominaron a esta zona del Cabo Finisterre o Fisterra (Costa da Morte, provincia de A Coruña) el «final del mundo». Eso sí, del mundo conocido por ellos. Además y llevándolo al terreno de lo simbólico Finisterre también simbolizaba el paso al otro mundo. Hoy, para muchos peregrinos el Camino de Santiago no acaba en la ciudad del Apóstol, sino que se acercan hasta este cabo en el que se alza el faro del mismo nombre. Está formado por la antigua casa del farero y la torre que continúa iluminando el trayecto de los barcos. Sin embargo, hoy podemos dormir en él ya que se ha reconvertido en hotel; este es pequeño y muy acogedor. Un lugar con mucha magia, sin lugar a dudas y un hotel con vistas que te harán soñar.

Faro de Vilán

También en la Costa da Morte se encuentra este faro hermoso que se levanta sobre un acantilado rocoso sobre el mar bravío. Más de 100 metros de altura separan al mar del faro, este se construyó en 1896 y fue el primer faro con luz eléctrica en España. Su haz de luz es visible hasta 55 kilómetros mar adentro. No en vano el nombre de Costa da Morte hace referencia al gran número de vidas que se cobraba el Atlántico en esta zona. Se recomienda hacer la subida hasta este faro de Vilán andando, desde la base de la formación rocosa sobre la que se levanta.

faros de galicia

Faro de A Guía, Vigo

En el Monte da Guía, en plena ría de Vigo, se levanta el faro del mismo nombre (A Guía). Se trata de uno de los faros más antiguos de Galicia, el que hoy podemos ver data del año 1914 pero ya existía uno allá por 1844.  Tenía como función guiar a los barcos desde las islas Cíes hacia la ensenada de San Simón y, más allá de esta, llevarlos sanos y salvos hasta el lazareto que se había creado  en la isla del mismo nombre. Quizás no sea el más majestuoso, pero sí es uno de los que más historia tiene a sus espaldas como podéis ver.

Faro Touriñán

Otro de esos faros de Galicia que tanto nos gustan se encuentra en Muxía, localidad que todos recordamos por el triste acontecimiento del Prestige. El cabo Touriñán es el punto más occidental de España y se adentra 1 kilómetro en el mar. Aquí se levantó el primer faro en el año 1898 aunque el que hoy podemos visitar es del siglo XX.  Como curiosidad hay que mencionar que entre el 22 de mar y hasta el 25 de abril (equinoccio de primavera) es el lugar de Europa en el que más tarde se pone el sol.

faros de galicia

Faro de Corrubedo

Terminamos en tierras de Noia, no muy lejos de Santiago de Compostela y su magnífica catedral; el faro del cabo Corrubedo se levantó en 1853. Desde él son visibles las luces del cabo de Finisterre y el de las islas Cíes (uno al norte y el otro al sur). Además, muy cerca se sitúa el Parque Natural de las Dunas de Corrubedo compuesto por una duna móvil y dos lagos que sirven de morada a innumerables aves.

Una vez más podemos admirar la naturaleza y los faros de Galicia, que siempre han ido e irán de la mano. ¿Te animas a recorrerlos en próximos viajes por tierras gallegas?

¿TE ESTÁ GUSTANDO LO QUE VES?

Suscríbete a nuestra newsletter para mantenerte al día de nuestras novedades

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.