Guía para saber cómo elegir un protector solar

Un tema que es importante durante todo el año, pero más ahora que comenzamos a exponernos a una radiación solar más intensa, es tener claro cómo elegir un protector solar adecuado a las características de tu piel y tus necesidades.

Aplicar un protector solar en la cara y en el cuerpo es esencial, para proteger la piel de los efectos dañinos de los rayos UV del sol. Las manchas en la piel, las arrugas prematuras y las quemaduras solares son algunas de las consecuencias de la exposición prolongada al sol, por no hablar de la posible aparición de enfermedades graves. 

Con la gran cantidad de marcas de productos de protección solar que hay en el mercado, puede ser difícil elegir. Por eso hemos elaborado esta guía, para ayudarte mejor a la hora de comprar un protector solar, ya sea para disfrutar de las playas de Canarias o de las playas de Castilla La Mancha (que tierra adentro también se puede sofocar el calor del verano).

Puntos a tener en cuenta a la hora de elegir un protector solar

Estos son los principales puntos a tener en cuenta:

Protégete tanto de los rayos UVA como de los rayos UVB

A veces es difícil saber cómo elegir un protector solar, mirando las etiquetas de los productos. Los productos de protección solar deben ofrecer protección contra los rayos ultravioleta de tipo B (UVB, responsables de las quemaduras solares) y contra los rayos ultravioleta de tipo A (UVA, responsables del envejecimiento de la piel), ya que estos dos tipos de rayos UV también pueden ser responsables de los cánceres de piel (melanoma), en caso de exposición excesiva.

Conoce tu fototipo

Para elegir un producto de protección solar, debes conocer cuál es tu fototipo, es decir, tu capacidad para tolerar la exposición al sol. En general, cuanto más clara es la piel, más protección se necesita.

Fototipo de la piel, como elegir un protector solar

Se han definido seis fototipos:

Fototipo I: Se queman fácilmente, no se broncean nunca

Son personas de piel muy clara (blanco lechoso), pelirrojas, con aparición muy rápida de pecas cuando se exponen al sol, se queman sistemáticamente al exponerse al sol y se broncean con dificultad

Si tienes este fototipo, no intentes nunca broncearte, protégete del sol en cualquier circunstancia con protector solar, ropa, sombreros, gafas, etc.

Fototipo II: Se queman fácilmente, se broncean un poco

Son personas con piel clara, tienen algunas pecas y pelo rubio o castaño claro. A menudo se queman cuando se exponen al sol, pero su piel puede broncearse.

Si tienes este fototipo no trates de broncearte. Debes utilizar la máxima protección y exponerte lo menos posible.

Fototipo III: Se queman moderadamente, se broncean progresivamente

Son personas que tienen la piel clara, pero que se broncean con bastante facilidad. Sólo se queman cuando se exponen intensamente al sol.

Si tienes fototipo III puedes exponerte al sol, pero con cuidado y gradualmente.

Fototipo IV: Se queman poco, siempre se broncean bien

Son personas con una piel que se broncea con mucha facilidad, pelo castaño o moreno, y sin pecas.

Con este fototipo puedes exponerte gradualmente al sol.

Fototipo V: Se queman raramente, siempre están bronceados

Fototipo VI: Se queman muy raramente, están muy pigmentados

Si tienes estos dos últimos fototipos, aunque no te quemes, es conveniente usar también un protector solar, para evitar el envejecimiento prematuro.

Comprueba el factor de protección solar

A menudo vemos el término FPS (o SPF en inglés) en los envases de nuestros productos de protección solar, sin saber lo que realmente significan. El factor de protección solar (FPS) o índice de protección (IP) indica el nivel de protección del producto contra los daños causados por los rayos UVB, principalmente contra las quemaduras solares. Existen 8 índices diferentes agrupados en 4 niveles de protección:

  • 6 y 10 (protección baja);
  • 15, 20 o 25 (protección media);
  • 30 o 50 (protección alta);
  • 50+ (protección muy alta).

Debe indicarse en el envase.

Ya no deben utilizarse afirmaciones como “Pantalla total” o “Protección total”, ya que ningún producto ofrece una protección total contra la radiación UV.

Los productos que protegen contra la radiación UVA llevan además la etiqueta UVA en un círculo. Deben proporcionar una protección UVA mínima equivalente a 1/3 del FPS indicado en la etiqueta.

El principal criterio para elegir un producto de protección solar es, por tanto, el factor de protección solar (FPS), en función de tu fototipo (sensibilidad de la piel al sol) y de dónde vayas a exponerte al sol.

Opta por marcas de laboratorios dermatológicos

Es importante que sepas que la eficacia de un protector solar diseñado por una marca de cosméticos, es menor que la de un producto desarrollado por un laboratorio especializado en cuidados dermatológicos.

Si no sabes cómo elegir un protector solar para tus necesidades, te recomiendo consultar en tu farmacia, ya que te van a poder aconsejar los mejores productos de laboratorios reconocidos.

Aunque te gusten los tratamientos de belleza caseros, en el caso de la protección solar no te la juegues y confía sólo en productos desarrollados en laboratorio.

Ya hay muchos productos que aportan un plus de tratamiento, no sólo desempeñan el papel de un protector solar clásico, sino que también previenen la aparición de manchas, arrugas o incluso las difuminan gradualmente.

Protectores solares, como elegir un protector solar

Cuidado con los FPS altos

Para evitar sorpresas, no confíes demasiado en productos con un FPS demasiado alto. Dan una falsa sensación de seguridad, animándote a pasar más tiempo al sol. En realidad, no existe una pantalla total. Los productos para el cuidado de la piel sólo actúan como filtros UV.

Según los dermatólogos, el FPS 30 es más que suficiente para proteger el cuerpo, y el 50+ para la cara. Si vas a estar mucho tiempo al sol, por ejemplo, practicando senderismo en la montaña o en la playa, es aconsejable reaplicar cada 2 ó 3 horas para una mejor protección. Si tienes la piel oscura o bronceada, debes protegerte tanto como si la tuvieses más clara.

Sigue las instrucciones de aplicación del protector solar

Todos tenemos la tendencia a aplicar menos protección solar que la que utilizan en las pruebas de laboratorio. Algunos dermatólogos estiman que, en condiciones cotidianas, el factor de protección solar real no supera un tercio del FPS indicado por el fabricante. Así, un FPS de 30 se traduciría en la práctica en una protección de 10.

No dudes en aplicarte generosamente la protección solar y reaplicarla regularmente. Se suele aconsejar aplicar el equivalente a la extensión de dos dedos de crema en la cara.

Protectores solares con filtros físicos o con filtros químicos

Los productos de protección solar pueden contener filtros químicos y/o filtros físicos, que son pantallas minerales . Los filtros químicos son sustancias que tienen la propiedad de absorber los rayos UV. Las pantallas minerales son sustancias (por ejemplo, óxido de zinc, dióxido de titanio) que forman una película sobre la piel que refleja los rayos UV. Los productos que contienen pantallas minerales pueden dejar, a veces, una película blanquecina en la piel.

Hay controversia sobre la toxicidad de algunos filtros químicos, tanto para nuestra piel como para el medio ambiente, por lo que, si tienes la piel sensible es conveniente que uses protectores solares con filtros físicos.

Elige la protección solar según tu tipo de piel

Los protectores solares se presentan en diferentes formatos, crema, gel, spray o loción. Para saber cómo elegir un protector solar tan sólo tienes que fijarte en cómo es tu piel.

Los protectores solares en crema son adecuados para las personas con pieles secas, muy secas, normales o mixtas. Si tu piel tiende a brillar, elige un protector solar en gel o en loción.

Los productos en spray se pueden utilizar para el resto del cuerpo, especialmente en las extremidades. Estos productos son más fáciles de aplicar y extender sobre la piel.

En general, cuanto mayor sea la superficie a proteger, más fluido debe ser el producto de protección solar.

En la práctica, se recomienda utilizar:

  • Cremas para la cara y el cuello;
  • Barras o stick para los labios, la nariz y el contorno de ojos;
  • Leches, aceites y geles para el cuerpo.

Elige productos que sean resistentes al agua. Pero, en cualquier caso, no dudes en volver a aplicarlo después de bañarte, sudar o limpiarte la cara.

Utiliza el protector solar de forma adecuada

Para que el producto de protección solar conserve su eficacia, deben seguirse algunas reglas:

  • Respeta la fecha de caducidad si está indicada en el envase del producto.
  • Respeta la duración máxima de uso después de la apertura, si se especifica en el envase.
  • No utilices un producto de protección solar si ha cambiado de aspecto y/o de olor desde la última vez que lo usaste.
  • Cierra bien el producto después de usarlo y mantenlo alejado del calor y de la luz solar directa.

Si sigues todas estas recomendaciones, ya sabrás cómo elegir un protector solar adecuado a las características de tu piel, que te ayudará a lucir una piel espectacular este verano. A la vuelta de tus vacaciones, tan sólo tendrás que seguir nuestras recomendaciones para mantener el bronceado al final del verano.

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