Paisaje de Andorra

Andorra, territorio para los aventureros

Andorra, ese pequeño país situado en los Pirineos entre el territorio catalán y el sur de Francia, está lejos de ser un lugar anodino. Su pequeña extensión y el desconocimiento general invitan a pensar que poco o nada puede ofrecer. Ya va siendo hora de que superemos el viejo cliché de considerar Andorra como un lugar al que acudir a comprar cámaras de fotos y de vídeo a muy buen precio.

Andorra, tierra para los aventureros

La verdad es que Andorra es el destino perfecto para los amantes de la aventura y el turismo deportivo. Esquí, escalada, ciclismo, alpinismo, senderismo de alta montaña… cualquiera de estas actividades está al alcance de tu mano en Andorra. Un turismo “movido” que se puede compaginar a la perfección con el relax y el disfrute. Cuando tu cuerpo diga basta, no hay nada mejor que agarrar una de las ofertas para el balneario de Caldea y dejarte llevar por el poder recuperador y los sonidos extasiantes de sus aguas y piscinas. Si tras la sesión acuática aún te quedan fuerzas, siempre puedes pasear por sus tranquilas poblaciones rodeadas de montañas y de naturaleza.

El esquí es la actividad reina de Andorra. Cuando el frío llega y cae la nieve, miles de visitantes acuden a las estaciones de Ski Andorra y Grandvalira. El esquí y el snowboard son el principal atractivo de estos complejos turísticos con más de 300 kilómetros de pistas que ofrecen todo lo que los usuarios necesitan.

Son centros preparados para todos los niveles, desde el principiante que jamás se ha subido a unos esquíes -allí mismo se imparten clases-, hasta el mayor de los expertos que se lanza, ladera abajo, por las pistas negras -las de mayor dificultad-. También ofrecen otras actividades como tirolinas, toboganes de nieve, excursiones en las que tendremos que calzarnos raquetas y en las que veremos parajes completamente nevados y lagos helados, o, si lo queremos, podemos dar un paseo en moto de nieve con la familia o con los amigos. En Esquiades.com hay muchas ofertas para que aproveches la temporada invernal al máximo.

La presencia del hielo permite que se puedan hacer cosas tan chulas como pilotar karts sobre hielo o, sobre todo, protegidos por un buen neopreno y bien asesorados por profesionales, abrir un agujero en la gruesa capa de hielo del lago Tristaina y hacer submarinismo en sus aguas. Adrenalina en estado puro.

Planes con y sin nieve

En verano, cuando la nieve desaparece, se pueden hacer actividades de montaña como vías ferratas, escalada deportiva o alpinismo. Si no tienes conocimientos en alguna de estas prácticas siempre puedes contratar un servicio de clases de iniciación y, si la experiencia te marca, ir aprendiendo y progresando más y más. Te advierto que son actividades muy adictivas. Si te atreves puedes hasta pasar la noche en alguno de los refugios situados por las montañas, modestas construcciones pensadas para que los alpinistas duerman resguardados ¡por encima de los 1.000 metros de altitud!

El senderismo es uno de los planes estrella de Andorra. Recorre la Ruta del Hierro -apta para niños- que te llevará por los caminos por los que los carreteros y los ganaderos transitaban hace un par de siglos y que termina con la posibilidad de visitar la mina de hierro de Llorts, testimonio de la historia andorrana. Ármate de valor y sube rodeado de pinos y abedules hasta el pico de Comapedrosa. Sus 2.942 metros de altitud marcan el techo de Andorra. Las rutas y posibilidades son casi infinitas.

Los puertos de montaña que salpican el territorio suelen tener un gran protagonismo en cada edición de la Vuelta Ciclista a España. Los amantes de la bicicleta pueden emular a sus ídolos recorriendo las mismas carreteras por las que pasan los profesionales. Por eso las carreteras de Andorra siempre están repletas de ciclistas. De hecho, es el campo de entrenamiento habitual de muchos miembros del pelotón mundial. Pero ojo, que subir en bicicleta a Ordino, La Gallina o Envalira exige una gran preparación física. Se trata de recorridos para ciclistas con un cierto nivel, abténganse principiantes.

Andorra con sus montañas, valles y lagos es un lugar magnífico para descansar. Sus tranquilas poblaciones donde predominan la pizarra, la madera y la piedra te aportarán toda la paz que echas en falta en tu día a día. Visitar localidades como Ordino -capital cultural del país- o Pal, localidad famosa por la torre de la iglesia de San Clemente de Pal, te permitirán impregnarte de otros ritmos vitales; una opción inmejorable para romper con la rutina. El románico es el estilo arquitectónico predominante del país, un estilo que casa de maravilla con sus picos y sus verdes paisajes.

La mejor manera de recuperar el cuerpo y la mente de todo este ajetreo es hacer una visita al balneario de Caldea, uno de los centros termales más conocidos del sur de Europa. Deja que se suspenda el tiempo y piérdete en sus piscinas, tanto exteriores, como interiores. Disfruta de sus baños de contrastes, de sus saunas… La mezcla de agua, aromas y sonidos relajantes que te harán perder la noción del tiempo en este templo del bienestar.

¡Descubre Andorra!

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