Mónica es una burgalesa cuyo estilo peculiar y  atrevido  no deja indiferente a nadie.

Como tampoco lo hace su atractivo blog de viajes y lifestyle en el que nos lleva tras sus pasos para mostrarnos los hoteles, restaurantes y tiendas más cool de las ciudades que ha visitado o nos propone planes estupendos para salir de viaje con amigas. Ella y su blog son realmente especiales, y si no te lo crees primero lee esta entrevista y luego curiosea en El Viaje de Sofi... y ya nos contarás si no llevamos razón.

*¿Cuál es tu estilo de viaje?
Una de mis características es, precisamente, huir de los estereotipos. Pienso que cada uno hace al viaje, da igual que sea un destino de naturaleza-playa o, que sea un viaje cultural o urbano. Soy una persona muy organizada y metódica. No sirvo para improvisar. Sobre todo con cosas como el alojamiento o la comida. Un dato para conocerme mejor, es que siempre organizo mis rutas por los destinos en función del restaurante en el que quiero comer o, las tiendas que quiero conocer. Prefiero dejarme monumentos sin visitar, que perderme la experiencia del momento porque, a fin de cuentas, eso es lo que recuerdas de los viajes.
* ¿Qué cosas no faltan nunca en tu maleta?
Con los años mi maleta se ha vuelto muy funcional y práctica. Solo llevo lo básico e imprescindible, pero… cómo no puedo renunciar a ser yo aunque esté de viaje, nunca faltan los vestidos y los complementos. Dos detalles que te hacen marcar la diferencia. Te sirven para estar cómoda de día o para quedar bien, si haces algo especial.
* De todos los hoteles que conoces, ¿de cuál tienes tan buen recuerdo que volverías sin dudar?
Guardo muy buenos recuerdos de muchas casas rurales en las que me he alojado. Y, del único cinco estrellas, que he probado, en Budapest. Pero, sin dudar volvería al hotel Abalú en Madrid. Me conquistó desde el primer momento: el estilo, el concepto de alojamiento, la decoración personalizada de cada habitación, el mural de la cafetería.
* ¿Nos cuentas que buen restaurante de tu ciudad recomiendas a todo aquel que te pregunta?
Esta es una pregunta difícil. Primero porque hay un montón de cocineros nuevos como Temiño, Cobo y Arrabal, que están haciendo cosas fantásticas. Sin contar los que no son tan mediáticos: Cucho del Fogón de Jesusón, Juan de La Boca del lobo o Raúl Sedano de El huerto de Roque que cocinan como los ángeles. Por otro lado, siempre recomiendo un sitio u otro en función del tipo de comida. Mucha gente que viene a Burgos quiere comer cordero, pero yo les diría que se dejen sorprender por la cocina de temporada, ligera, sutil y a buen precio de El Alma restaurante. Los postres, te dejan sin palabras.
* De todos los destinos que has visitado, ¿con cual te quedas para una escapada con amigas?
Con las amigas te lo pasas bien en la playa en San Sebastián, en la montaña en los Pirineos, en los conciertos del Sonorama o de compras por Londres. En este caso, no puedo elegir uno solo porque, es pensar en amigas, y me vienen a la cabeza tres destinos: Roma, Estocolmo y Bruselas. Muy diferentes entre sí, pero con muchas cosas en común para un viaje “girly”. Tiendas, restaurantes y locales de moda para salir. Una agenda cultural de altura. Y, unas ciudades preciosas para recorrer tranquilamente.
* ¿Tienes algún secreto para el cuidado de la piel cuando viajas en avión? Tantas horas de vuelo suelen pasar factura…
Lo mejor para que la piel no sufra es evitar la deshidratación. En los aviones el ambiente suele estar muy reseco y, aunque, no nos lo parezca si no bebes lo suficiente, la piel se reseca. Procuro beber mucha agua o comer frutas como la sandía, que hidrata muy rápido.
* ¿Qué factores hacen que al organizar un viaje te decantes por un alojamiento u otro?
Elegir el alojamiento es una de las cosas a las que más tiempo dedico cuando organizo mis viajes. Antes de decidirme valoro muchos aspectos como: el barrio en el que se encuentra. Suelo hacer búsquedas en google por términos como trendy o cool porque eso significa que los servicios de la zona serán de ese tipo y, al final, siempre necesitas un restaurante o tienda cerca de donde te hospedas. También me fijo en la distancia a los transportes públicos. Otro factor, que suelo tener en cuenta, es que el alojamiento sea de un propietario local o pequeña cadena. Y, cada vez más, que estén acreditados como alojamientos sostenibles. Comparo muchas imágenes de distintos buscadores en busca de ese “algo” que no me convence. Y, sobre todo, voy en busca de los detalles, que marcan la diferencia: un desayuno ecológico, un huerto en la azotea, unas vistas de ensueño.
* Y por último, ¿nos cuentas cual es ese capricho viajero que te has dado alguna vez?
Soy una persona bastante austera y disfruto con las pequeñas grandes cosas que te ofrece la vida. Para mí, haber tenido la posibilidad de viajar y haber estado en los sitios en los que he estado ya me parece un auténtico privilegio. Pero, de vez en cuando, me hago un circuito termal. El último día, antes de regresar a casa, un spa con un buen masaje te deja como nueva. De los mejores, el que me dí en Budapest con un masaje de pies. Me supo a gloria después de varios días recorriendo la ciudad, con un calor sofocante.