Un viaje en pareja es una gran idea. Viajar con amigas, divertido. Hacerlo en familia, la mejor forma de disfrutar de la gente que quieres. Pero de vez en cuando tampoco viene mal regalarse unos días lejos de todo. Y de todos. Hacer la maleta y viajar sola. No tiene que ser un viaje largo. Una escapada de 3 ó 4 días puede ser tiempo suficiente para olvidarte de la rutina. Unos pocos días en los que hacer cada cosa en el momento que te apetezca. Sin contar con nadie más. Comer cuando el estómago diga que tiene hambre. Levantarte cuando el cuerpo se queje de tantas horas en la cama. Y sobre, visitar los lugares que a ti te llamen la atención, sentarse en un parque porque te apetece un poco de sol o dedicar horas a ir de tiendas. Hay un montón de países y ciudades para viajar sola. De esos que te dejarán buen sabor de boca y ganas de repetir experiencia. En este post te llevamos a cinco ciudades que nos parecen perfectas para un viaje en solitario.

Ciudades para viajar sola

A la hora de decantarnos por u otra de estas ciudades para viajar sola tendremos que valorar algunos factores: presupuesto, tiempo del que disponemos para la escapada y lo que nos apetece hacer en ese destino. Sea como fuere, ojalá os animemos a perderos por las calles de algunas de estas atractivas ciudades.

 

París, la ciudad de la luz

No hay duda de que París es siempre una gran opción. Aunque sea uno de esos destinos románticos por excelencia, París es también una de esas ciudades para viajar sola. Su oferta cultural es enorme. Puedes pasar el día recorriendo algunos de sus museos más famosos. Pasear junto al Sena para llegar a Notre Dame, uno de los templos más bellos de la ciudad. Curiosear en sus románticos cementerios en busca de tumbas de personajes famosos. Subir a la Torre Eiffel para ver la ciudad desde la alturas. Y por supuesto, callejear por Montmartre, el barrio más bohemio de París.

A todo eso hay que añadir los paseos por los parques, ya sean las Tullerias o el Jardín de Luxemburgo. Las comidas en una de esas bonitas terrazas que tienen los restaurantes de París. O esos ratos dedicados a las compras. París es una de las ciudades más chic del mundo. Y aunque no te puedas permitir comprar en la calles donde están las firmas de los más famosos diseñadores del mundo siempre te puedes perder en “Marché aux Puces de Saint Ouen”, un gran mercado en el que es posible encontrar desde ropa hasta antigüedades.

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Lisboa, encanto decadente

Una de las ciudades con más encanto de Europa es Lisboa. Poco tiene que ver con la cosmopolita Londres o la elegante París. En la capital portuguesa se respira el aroma del mar y se escucha el sonido de las gaviotas. El río Tajo hizo de esta ciudad una tierra de conquistadores que sin embargo hoy parece haberse quedado anclada en el pasado. Tanto que en algunos de sus barrios uno se siente más en un pueblo que un gran ciudad. Un viaje a Lisboa regala bellos atardeceres, meriendas con pasteles de nata y recorridos por sus calles que se suben y bajan a bordo de antiguos tranvías.

Lisboa es una de esas ciudades para viajar sola y disfrutarla con calma. Hay que ir a Belem para ver el monumento más bello de la ciudad, el Monasterio de los Jerónimos. En el centro, pasear por Alfama o Chiado en busca de los miradores con las vistas más bellas sobre Lisboa. Disfrutar de la bella Plaza del Comercio y pararse a comer ese bacalao que los portugueses preparan como nadie. Y disfrutar de un delicioso helado en Gelados Santini. Esta en Rua do Carmo y ofrece los helados más ricos de la ciudad.

Londres, la ciudad más cosmopolita del mundo

Si vas con amigas a Londres lo pasarás bien. Si vas en pareja, también. Y si decides hacerlo sola, tendrás la oportunidad de disfrutar a tu aire de la infinidad de atractivos que ofrece la capital británica. Puedes empezar visitando algunos de sus muchos museos gratuitos, como la National Gallery. Sin duda cualquiera de ellos es perfecto si te toca un día de esos lluviosos que tanto abundan en Londres. También puedes dedicar tiempo a ver los palacios y mansiones de la ciudad. Sus parques. Sus plazas más famosas, como Picadilly Circus. Y a pasear junto al Támesis contando todos los puentes que lo cruzan.

Y por supuesto te tienes que perder y pasear sin rumbo por los barrios de la ciudad. Desde Chelsea a Mayfair, sin olvidar por supuesto los menos elegantes pero muchos más populares Camden TownNotting Hill. Cada uno de ellos te mostrará una cara de la ciudad. Disfrutarás contemplando sus preciosas cosas o curioseando en sus atractivas o llamativas tiendas. Y si te cansas de andar pero no te quieres dejar el presupuesto en el típico autobús turístico, recuerda que puedes subir a los autobuses 9 ó 15. Ambos hacen una atractiva ruta perfecta para ver la ciudad de sus icónicos autobuses rojos. Y los que hacen esta ruta han recuperado el aspecto de los años 50, algo que aumenta el atractivo del paseo.

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Bruselas, a la sombra de las ciudades flamencas

Cuando pensamos en viajar a Bélgica todos nos imaginamos recorriendo las bellas Brujas o Gante. Sin embargo también hay mucho que ver en Bruselas. Más allá de su famosa Grand Place se pueden encontrar jardines tan bonitos como el Petit Sablon. Iglesias góticas, palacios y museos tan fantásticos como el Magritte. O el Museo de la Música, alojado en unos antiguos almacenes art decó, un estilo arquitectónico que se puede encontrar en muchos lugares de la ciudad.

También en el centro te puedes perder en Les Marolles, un barrio lleno de tiendas vintage que harán las delicias de más de una. Ir hasta su mercado de antigüedades diario instalado en la Place Jue de Belle. O buscar algún coqueto restaurante en el que disfrutar de una típica comida belga acompañada de alguna de sus famosos cervezas. No hay que olvidar el Atomium, el Parque del Cinquentenario ni buscar las mejores chocolaterías de Bruselas para volver a casa con el recuerdo más dulce de la ciudad. Además tened en cuenta que Bruselas es una base perfecta para conocer las famosas ciudades de Flandes.

Nueva York, la ciudad que nunca duerme

Por muy grande que os parezca Nueva York es también una de esas ciudades para viajar sola. Y disfrutar a tope. La oferta de esta ciudad da para pasar en ella meses. Pero es una opción de la que pocos pueden disfrutar. Así que si te animas a viajar sola a conocerla te aseguramos que no te aburrirás. El espectáculo empieza en la calle. Basta sentarse en un banco y ver a la gente pasar. O bajar al metro y ver las actuaciones en sus andenes. Sin olvidar todo lo que te ofrecen los teatros de Broadway.

Nueva York tiene infinidad de museos y llamativas galerías de arte. Edificios como el Empire State que son iconos de la ciudad. Barrios famosos por haberse rodado en ellos series de televisión o películas. Y es que esta ciudad es un plató en el que reconocerás infinidad de lugares por haberlos visto en la gran pantalla. Además, Nueva York es un lugar perfecto para ir de compras. Si vas sola seguro que te pierdes horas y horas en sus grandes centros comerciales. O recorriendo los alrededores de Union Square, donde además de su fantástico y atractivo mercado de comida orgánica encontraras infinidad de tiendas. Y si buscas volver a casa con la maleta llena de gangas, no olvides visitar Century 21 Department Store.

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